Todos los textos

Servicio · 3 min de lectura · Actualizado el

La sesión previaa la boda

Un ensayo sin prisas, para llegar al día importante con la cámara ya olvidada.

Pareja abrazada frente a un gran edificio de piedra, en una plaza soleada

Casi todas las parejas dicen lo mismo al principio: «no sabemos posar». Nadie está cómodo ante una cámara la primera vez. El problema surge cuando esa primera vez es el día de la boda, que no ofrece segunda oportunidad.

¿Merece la pena?

Sí, y no tanto por las imágenes de la sesión como por las del día de la boda. Es un ensayo. Los primeros veinte minutos de cualquier sesión resultan rígidos, y la luz cálida del final de la jornada dura apenas cuarenta minutos. Gastar esos veinte minutos ese día es perder la mitad de la mejor luz.

En una hora y media ocurren tres cosas útiles:

  • Desaparece la timidez, mejor un martes cualquiera que el día de la boda.
  • Nos conocen trabajando: cómo hablamos, cuánto nos acercamos, cuándo nos retiramos.
  • Aprendemos a mirarles: el lado favorable, el gesto, la manera en que ríen juntos.
Pareja abrazada frente a un gran palacio de piedra bajo un cielo azul

Cómo se desarrolla

Sin dirigir y sin poses aprendidas. Es un paseo: caminan, conversan, y de vez en cuando sugerimos algo. Dura una hora y media, hacia el final de la tarde, con el sol bajo. El lugar importa menos de lo que parece: uno con el que tengan relación siempre da mejor resultado que el mirador que aparece en todas las sesiones. Si no lo tienen claro, lo proponemos nosotros.

Antes de ir: permisos, horarios y logística

Antes de elegir el lugar conviene saber que el Ayuntamiento de Madrid tiene un negociado que autoriza «rodajes cinematográficos, retransmisiones y reportajes fotográficos» en la vía pública, espacios libres y parques públicos, y que atiende solo con cita previa. Si la idea es algo más que un paseo con una cámara, pregunte allí qué trámite corresponde a su sesión.

  • Horario del parque: el Retiro abre de 6:00 a 24:00 entre abril y septiembre, y de 6:00 a 22:00 entre octubre y marzo.
  • Llegada: quede en una puerta o un punto concreto, no «en el parque»: un parque grande se tarda en cruzar.
  • Agua y calzado cómodo; el resto, en la bolsa de su fotógrafo.

Qué hacer con las imágenes después

Si van a usarlas para la invitación o el cartel de bienvenida, avise antes: se elige una imagen con espacio libre para el texto, y eso se decide durante la sesión, no después. Pida también el plazo de entrega por escrito.

Para qué sirven las imágenes

  • Las invitaciones y el aviso de la fecha.
  • La proyección o el cartel del banquete.
  • Y, con frecuencia, la única fotografía de los dos que colgarán en casa antes de la boda.

¿Hace falta contratar también la boda?

No. Puede hacerse una sesión suelta, o una posterior a la boda. Pero si ya nos han confiado la boda, es la inversión de mayor rendimiento: mejora las imágenes del día principal, que son las que de verdad importan.

Presupuesto

Se elabora a medida y por escrito. Indíquenos una fecha aproximada, si ya tienen lugar y si la sesión irá sola o con la boda.

Cuéntenos la fecha y el lugar que baraja.

Contar su historia

Dé forma a su historia