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Guía · 6 min de lectura · Actualizado el

Cuánto cuesta casarse en Mallorcade qué depende

Traslados, alojamiento, temporada y permisos: lo que una isla añade a la cuenta y qué preguntar antes de comparar.

Campos dorados vistos desde el aire, con dos casas blancas entre arbolado y un camino de tierra

Una isla no es una ciudad grande

Es la pregunta que más se hace y la que peor se responde con una cifra suelta, así que aquí no hay ninguna, a propósito. Lo que sí se puede explicar es qué añade el hecho de casarse en una isla, para que usted sepa qué partidas buscar y cuáles se olvidan al comparar. Cómo se compone una propuesta de fotografía y película lo tiene explicado en cómo se presupuesta una boda y en de qué depende el presupuesto de su boda; este texto trata solo de lo que es propio de Mallorca.

En una ciudad, los invitados duermen cerca, los proveedores viven cerca y la finca queda en la misma carretera que el hotel. En la isla, la boda es con frecuencia un destino dentro de otro destino: se llega, se duerme en un sitio, se celebra en otro y se vuelve. Eso dibuja cuatro partidas propias: llegar, dormir, moverse y esperar los trámites. El catering, las flores o la música existen en cualquier parte; estas cuatro, en cambio, cambian de peso según la isla.

Llegar y moverse: traslados de proveedores e invitados

Hay dos viajes que sumar. El primero es el de los proveedores que no viven en la isla: vuelo o barco, un día de margen y, a veces, noche de hotel. Ya hablamos de cómo plantearlo, y de la llegada el día antes, en proveedores de boda en Mallorca; aquí basta con una idea: un proveedor que vive en la isla ya trabaja contando con las distancias, y uno de fuera las añade a su propuesta. Pregunte a cada uno cómo se refleja.

El segundo viaje es el de los invitados, y es el que más se olvida. Antes de enviar la invitación conviene decidir quién organiza y quién asume el traslado entre el aeropuerto o el puerto, el alojamiento y el lugar de la ceremonia, y si habrá autobuses. Si los hay, pregunte a la finca dónde paran y dónde dan la vuelta: lo recogemos entre las preguntas para la visita.

Y queda el movimiento dentro de la propia jornada. Una ceremonia en una zona, el banquete en otra y el hotel en una tercera suman tiempo de carretera, vehículos y, sobre todo, luz: cada trayecto se come minutos del último sol. Tiene la tabla de la puesta de sol en la luz de la isla, mes a mes y las zonas, una a una, en la guía de luz por zonas.

La cubierta de un ferri con bancos de madera y el mar abierto al fondo

Dormir, y el impuesto sobre estancias turísticas

Si la finca no aloja, alguien tiene que resolver dónde duerme la boda: ya está dicho que es el coste que más tarde aparece. Hay un detalle que suele quedar fuera de la cuenta: las Illes Balears tienen un impuesto sobre estancias turísticas, y la ley lo aplica a quienes se alojan en hoteles, apartamentos turísticos, hoteles rurales, agroturismos y viviendas turísticas, entre otros establecimientos. Lo paga la persona que se aloja y lo ingresa el titular del establecimiento.

No damos aquí su importe ni sus condiciones, porque se actualizan y dependen de cada caso: compruébelos para la fecha de su boda. Lo útil es otra cosa. Si usted va a pagar las habitaciones de los invitados, pregunte si el precio que recibe lleva el impuesto o se añade aparte, y lo mismo vale para el alojamiento de un equipo que viaje. Que conste por escrito en cada oferta.

La temporada: la fecha pesa en todo

En una isla, la fecha no solo decide la luz o la lluvia; decide quién está libre, cuántas bodas se celebran el mismo fin de semana y qué margen queda para resolver un imprevisto. De la luz y de las lluvias ya hablamos en la mejor época para casarse; lo que importa para esta cuenta es otra cosa: cada propuesta debe decir qué cambia si cambia el día.

Pregunte, por tanto, si la propuesta es la misma para un sábado de pleno verano que para un día de entre semana o un mes de menos demanda, y pídalo por escrito. Si se plantea mover la fecha para ganar margen, hágalo con la luz delante: dos horas separan el ocaso de junio del de octubre, y esa diferencia manda más sobre el horario que cualquier otra decisión. Qué cambia según el día: elegir fecha de boda en Mallorca.

Una bahía de aguas azules y turquesa entre rocas y pinos, bajo un cielo despejado

Permisos y música: lo que decide un ayuntamiento

Dos cosas que no dependen de ningún proveedor y que tienen plazo: la autorización del lugar y la hora a la que puede sonar la música.

Si piensa en una ceremonia en la playa, la parte de Costas está explicada en el artículo sobre proveedores: la ocupación con instalaciones desmontables requiere autorización previa de la Demarcación, y la web oficial no menciona las bodas expresamente. Para esta cuenta, lo que cuenta es que se trata de un trámite con plazo y que alguien debe asumirlo: pregunte a su planner o al ayuntamiento de la playa quién lo gestiona y con cuánta antelación.

La música es la otra mitad. La ley balear contra la contaminación acústica pide un estudio acústico previo para las actividades al aire libre con música cuando el sonido o el aforo superan ciertos umbrales, y prevé que, si no puede garantizarse el nivel de ruido permitido, el ayuntamiento autorice la actividad con un horario limitado. En la práctica, la hora a la que acaba la fiesta no la decide la pareja ni el grupo, sino la licencia del espacio y la autorización municipal.

Eso tiene consecuencias en cadena. El grupo o el DJ ajustan su repertorio, el catering ajusta la cena y la fotografía y la película ajustan las horas de presencia: no es lo mismo una fiesta que termina pronto que una que se alarga. Por eso, antes de cerrar nada, pregunte a la finca hasta qué hora puede sonar la música, por escrito, con el nombre de quien lo autoriza. Con plantilla de correo: catering de fuera y música.

Lo que esto significa para la fotografía y la película

Las horas de presencia no se deciden por el reloj del banquete, sino por la forma real del día: dónde se prepara cada uno, dónde es la ceremonia, dónde se cena y a qué hora termina la música. Cuando pida propuesta a cualquier casa, incluida la nuestra, cuéntele ese plano completo, con los traslados entre un punto y otro; es lo que permite hablar de horas concretas, y no de una tarifa general.

Y pida que la propuesta diga con claridad qué entra en los desplazamientos y el alojamiento del equipo, si lo hay, y qué corre por su cuenta. Si compara con una boda en otra ciudad, los factores generales los encontrará en cuánto cuesta un fotógrafo de boda, que aquí no repetimos.

Una lista para comparar propuestas en una isla

Es la parte práctica. Ninguna de estas partidas lleva cifra aquí; sirven para que cada propuesta que reciba conteste a lo mismo.

PartidaQué preguntar
Traslado del equipo¿Vive en la isla o viaja? ¿Llega el día antes?
Alojamiento del equipo¿Va en la propuesta o se factura aparte?
Traslado de invitados¿Quién lo organiza y quién lo paga?
Alojamiento de invitados¿Lo cubre usted o cada uno? ¿El precio lleva el impuesto de estancias?
PermisosPlaya, ocupación, música: ¿quién tramita y con cuánta antelación?
Música¿Hasta qué hora lo permite la licencia del espacio? ¿Consta por escrito?
Plan B¿Cuál es, quién decide y qué cambia?
Fecha¿Cambia algo si cambia el día?

Si ya tiene fecha o lugar en mente, cuéntenos su historia y le responderemos con una propuesta por escrito; los distintos modos de trabajar están en Servicios.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una boda en Mallorca?

No damos cifra, porque una sola no describe ninguna boda: depende del lugar, de la fecha, de cuántos invitados llegan de fuera y de lo que se desee conservar. Pida la propuesta por escrito y compárela con la lista de este artículo; el funcionamiento general está en «de qué depende el presupuesto de su boda».

¿Es más cara una boda en una isla?

No podemos afirmarlo sin ver cada caso. Lo que sí cambia es que aparecen partidas, como traslados, alojamiento y trámites, que en tierra firme pesan menos. Conviene pedirlas por escrito.

¿Quién paga el alojamiento de los invitados?

Lo decide cada pareja. Lo importante es fijarlo antes de enviar las invitaciones y comprobar si el precio del alojamiento lleva el impuesto sobre estancias turísticas.

¿Hay que pedir permiso para una ceremonia en la playa?

Depende del lugar y de lo que se instale. La ocupación del dominio público marítimo-terrestre con instalaciones desmontables requiere autorización previa de Costas; pregunte además al ayuntamiento de la playa quién gestiona el trámite.

¿Hasta qué hora puede sonar la música?

Depende del espacio y del municipio. La ley balear contra la contaminación acústica fija las condiciones de las actividades al aire libre y deja al ayuntamiento autorizar, con horario limitado si hace falta. Pida el horario por escrito antes de firmar.

Si prepara una boda en Mallorca, conozca las colecciones de fotografía y vídeo de boda de MAKERSWED, consulte las preguntas frecuentes o dé forma a su historia en tres preguntas.

Cuéntenos la fecha y el lugar que baraja.

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