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Retratos de pareja en la boda:cuánto tiempo y dónde

Cuándo, cuánto y dónde: la media hora de los dos dentro del día.

La novia y el novio, muy cerca y mirándose, con el mar desenfocado al fondo

Los retratos de pareja en la boda son el rato en que los dos se quedan a solas con la cámara, y casi siempre se improvisan en el hueco más incómodo del horario: con prisa, con los invitados esperando y a una hora en la que la luz ya no ayuda. Este texto trata de lo contrario. Cuándo conviene hacerlos, cuánto tiempo darles en el plan del día, dónde, y cómo conseguir que salgan naturales sin que nadie les diga cómo ponerse.

No es el first look, que adelanta el primer encuentro a antes de la ceremonia y que explicamos en first look en una boda. Tampoco es la sesión previa, que se hace otro día con otra ropa (cuándo se hace una sesión previa a la boda), ni las fotos de familia (cómo organizar las fotos de familia). Es la sesión de los dos dentro del propio día, con la ropa y el ánimo de la boda.

Cuándo: la luz decide

Con el sol alto la luz cae desde arriba y endurece los rostros; cuando el sol baja, llega de lado y se vuelve cálida y suave. Por eso esta sesión pide la última luz de la tarde y no el hueco que sobre. Las horas de cada fecha y la tabla completa están en el artículo sobre el horario de la boda; aquí importa la idea: la hora de los retratos no se elige al azar, se calcula.

El dato de partida es la hora de la puesta de sol de su fecha y su lugar, que se consulta en la calculadora solar de NOAA, la agencia estadounidense del océano y la atmósfera. Esa hora viene corregida por la refracción de la atmósfera, que hace que el sol se siga viendo un poco después de haber cruzado el horizonte. Con ella delante, el horario se hace hacia atrás: la sesión empieza antes de la puesta, no en ella.

Después de la puesta queda un rato de luz suave y azulada; NOAA lo mide como el tiempo hasta que el sol está seis grados por debajo del horizonte. Se apaga deprisa, así que no cuente con ella como margen: si llega, es un regalo.

Si la ceremonia termina con el sol ya bajo, la sesión puede ir justo después de los retratos de grupo. Si hacen first look, parte de los retratos se adelanta a la tarde temprana y el hueco de la puesta de sol queda para unos pocos más, sin presión. Y a partir de septiembre la buena luz empieza antes de la hora del cóctel: cómo resolverlo se cuenta en el mismo artículo del horario.

Cuánto tiempo: menos de lo que cree

Por lo común, para la sesión de los dos bastan unos veinte minutos de cámara, siempre que la luz y el lugar estén decididos. Es la misma cifra que proponemos en el artículo del horario. Más tiempo rara vez mejora las imágenes: los invitados esperan, el cóctel avanza sin ustedes y los dos empiezan a mirar el reloj, y eso se nota en la cara.

En el plan del día, apártele media hora: veinte de cámara y el resto para salir, caminar hasta el sitio, recoger el vestido y volver sin correr. El tiempo que no se escribe en el plan se lo queda el cóctel.

Si desean más imágenes tranquilas, mejor dos momentos cortos que uno largo: uno con la luz de la tarde y, si el horario lo permite, otro de cinco o diez minutos ya de noche, con la fiesta al fondo. No hace falta repartirlo más.

Y avisen. Que el catering, quien coordine el día y la familia sepan a qué hora desaparecen y a cuál vuelven. Nadie echa en falta a los novios veinte minutos si lo sabe; se les echa en falta cuando nadie sabe dónde están.

Los novios, abrazados y mirándose, ante una escultura de madera en una escalera blanca

Dónde: cerca, sin traslados

El mejor lugar para los retratos de pareja es el que se alcanza andando desde donde está la fiesta. Cada traslado en coche gasta luz, rompe el ánimo y, con vestido largo, es un incordio. Lo que conviene mirar en la visita al espacio, y no el día de la boda:

  • Hacia dónde da. Con el móvil, la brújula indica los grados. Compárelos con la dirección en que se pone el sol su día, como se explica en el artículo del horario: si hay una sierra o un muro delante, la luz directa se irá antes de la hora indicada.
  • Un fondo limpio. Un muro claro, un jardín, una escalera, una puerta antigua. Con tres opciones basta; usted elige los fondos que le gustan y la hora en que mejor funcionan se decide con el fotógrafo.
  • Un suelo cómodo. La grava, el césped alto o los escalones con tacón y vestido largo son una complicación. Pregunte por el camino.
  • Un plan para el mal tiempo. Un porche o una sala con ventana. Qué dejar decidido lo trata el plan B de lluvia y viento.

Si el fotógrafo no conoce el espacio, que lo vea antes, aunque sea por fotografías o con una visita rápida. Un sitio descubierto el mismo día se estrena con prisa, y la prisa es lo que más se nota.

El ritmo: andar, hablar, no posar

Posar es lo que hace la gente cuando no sabe qué hacer con las manos. Una buena sesión de pareja se parece más a un paseo: se camina, se habla, se sube una escalera, se ríe de algo. La cámara los sigue a distancia y se acerca cuando pasa algo. Cuándo conviene dirigir y cuándo mirar se explica en fotografía de boda documental o posada.

Tres cosas ayudan:

  • Hablarse de verdad. De lo que ha pasado ese día, no de cara a la cámara. Lo que se ve en la imagen es cómo se miran, no cómo se colocan.
  • Moverse despacio. Andar de la mano, uno junto al otro, y pararse cuando apetezca. Las pausas dan las mejores imágenes.
  • Una indicación cada vez. Si les piden tres cosas a la vez, los dos piensan en la postura en lugar de pensar en el otro.

Un recurso que funciona: que cada uno le diga al otro algo que no le ha dicho en todo el día. La cara cambia sola.

La novia ríe con el novio, que se inclina hacia ella, en una escalera de piedra junto al mar

Qué no hacer

  • Dejarlo «para cuando se pueda». Sin hora en el plan, la sesión cae donde sobra hueco, que suele ser el mediodía o la noche cerrada.
  • Elegir el lugar el mismo día. Con la ceremonia terminada y todos los invitados esperando, nadie decide bien.
  • Llevar público. Familia y amigos mirando cambian la cara de los dos. Pídales que se queden en el cóctel.
  • Alargarla porque va bien. Lo que se gana en la sesión se pierde en un banquete que se retrasa. Es mejor volver con tiempo.
  • Mover la hora sin avisar. Si el banquete se retrasa media hora, la luz ya no cae donde estaba prevista. Quien lleve el horario debe saberlo.
  • Olvidar lo práctico. Zapatos cómodos en el bolso, agua y una persona de confianza que recoja el vestido y arregle el velo.

Cómo dejarlo en el plan

Basta una frase por escrito, que lea todo el que participe en el día: a qué hora salen los novios, a qué lugar, con quién y a qué hora vuelven. La regla que damos en el artículo del horario es sencilla: busque su fecha, tome la hora en que empieza la buena luz y reste veinte minutos. A esa hora debería poder ausentarse del cóctel. Si hay perro, un retrato breve y pronto: mascotas en la boda. Y el retrato tranquilo de los abuelos: abuelos en la boda.

Si quiere que ordenemos con usted el día para que esa media hora exista, cuéntenos su historia. Lo que hacemos y cómo trabajamos está en fotografía de boda. Si hay hijos, conviene un rato aparte con ellos. Mientras ustedes posan, los detalles se hacen aparte: fotos de detalles de boda.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duran los retratos de pareja en una boda?

Por lo común, unos veinte minutos de cámara, y media hora en el plan del día para ir y volver sin prisa. Es un criterio de oficio, no una norma: si la luz y el lugar están decididos, esos veinte minutos bastan.

¿Los retratos de pareja se hacen antes o después de la ceremonia?

Sin first look, después de la ceremonia y de los retratos de grupo, con la luz de la tarde. Con first look, una parte se adelanta a antes de la ceremonia y el resto queda para la puesta de sol.

¿Hay que salir del lugar de la celebración?

No, y es mejor no hacerlo. Un traslado en coche gasta luz y ánimo. Elija un rincón al que se llegue andando y decídalo en la visita, no el día de la boda.

¿Y si nos da vergüenza la cámara?

Es lo más habitual. Ayudan una sesión corta, sin público, con paseo y conversación en lugar de poses. A los pocos minutos la cámara deja de notarse.

Cuéntenos la fecha y el lugar que baraja.

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